Hockett determinó como sesquilingüismo el monolingüismo productivo y el bilingüismo receptivo. También lo llaman bilingüismo pasivo.
Reseña sobre el libro De Babel a pentecostés, de J C Moreno Cabrera en El País
De Babel a Pentecostés. Manifiesto plurilingüista; Introducción: del castigo de Babel al premio de Pentecostés; 1.- Babel, la “confusión” de las lenguas y la comunicación; 2.- Aprenderás las lenguas con el sudor de tu rostro; 3.- La deconstrucción de Babel: monolingüismo y oligoglosia; 4.- El milagro de Pentecostés y el sesquilingüismo cooperativo; Texto; Glosario; Anexo I: Los dos primeros artículos de la Constitución Europea en las lenguas oficiales; Anexo II: Publicaciones relacionadas del autor; Anexo III: Ilustraciones.
Sesquilingüismo y aprendizaje asimétrico son conceptos relacionados:
“Podemos conocer vocabulario y muy poca gramática ; podemos comprender una lengua pero no hablarla; podemos comprender escuchando hablar pero no leyendo, o viceversa; podemos entender los informativos pero no las conversaciones, los temas técnicos pero no los temas culturales; podemos saber hablar con un poco de acento, mucho o ninguno; podemos saber hablar pero no escribir… Este conocimiento fragmentario es, a grados distintos, lo que los adultos podemos adquirir “en caso de emergencia”. (Claire Blanche-Benveniste, 2001, “Le polyglotte et le métèque.” dans Le français à l’université. AUF).
bilingüismo/sesquilingüismo/diglosia
Extraído de la reseña de , Bilingüismo y lenguas en contacto, Alianza Editorial, Madrid, 2001, 368 págs.
«Llamamos bilingüe al sujeto que posee dos sistemas lingüísticos ––dos lenguas— con amplitud y profundidad similar, y que es capaz de utilizarlos en cualquier situación de su contexto social con parecida facilidad y eficacia. Y todavía dentro de esta definición podemos distinguir distintos grados o aspectos» (pág. 29). El autor llega a incluir también el bilingüismo pasivo o ‘sesquilingüismo’, término introducido por Hockett y considerado por posteriores estudiosos, como el profesor J. C. Moreno Cabrera en su obra La dignidad e igualdad de las lenguas (2000), la solución más equilibrada para el respeto de los derechos lingüísticos de los hablantes de una y otra lengua en contacto.
Una de las características básicas del bilingüe es que sus dos sistemas lingüísticos se encuentran separados, de modo que, a pesar de las posibles interferencias, los enunciados se construyen con elementos de un solo sistema, y el cambio de uno a otro se produce de forma rápida y sin esfuerzo. Las situaciones que han motivado este fenómeno en la actualidad son variadas: la emigración, los cambios en los límites fronterizos, los procesos de colonización llevados a cabo sobre poblaciones indígenas y sus lenguas, o las políticas de unificación lingüística, además de las familias bilingües y lo que el autor denomina ‘sociedades cosmopolitas’, «resultado de la gran facilidad en los desplazamientos de las personas y de la omnipresencia de los medios de información, que caracterizan a nuestra sociedad contemporánea y que generalizan las situaciones en que personas de lengua principal distinta están continuamente en contacto y han de apelar al uso de lenguas comunes» (pág. 35). El término ‘lengua común’ hace referencia al empleo en ámbitos internacionales de un número muy reducido de lenguas –inglés, francés o español—, que por razones puramente políticas y económicas han logrado una mayor expansión, y amenazan la supervivencia de las lenguas minoritarias. Una solución parcial a este problema sería la reivindicación del sesquilingüismo al que antes se ha aludido, como medio de protección frente a esta expansión.