El taller piloto se llevó a cabo en un colegio de Madrid, con un grupo de unos 30 chicos y chicas, integrado por los alumnos de 6º de primaria y los alumnos del Aula de Enlace del centro, que es de secundaria, entre los días 13 y 15 de junio.
Esta característica circunstancial[[#_ftn1|[1]]] del grupo - alumnos de niveles diferentes trabajando juntos- es interesante porque añadió una serie de factores que incidieron de manera positiva en la motivación de los alumnos:
- no se conocían más que de vista, lo que se tradujo en una gran curiosidad y expectación entre los dos grupos;
- los alumnos extranjeros eran menos en número pero por otro lado eran los más “experimentados” (en edad y en recorrido vital), cosa que propiciaba un aura de respeto y cierto grado de “admiración” entre el grupo de primaria hacia ellos y que incidió en la confianza y autovaloración positiva de los alumnos del Aula de Enlace.
También influyó para bien el momento escogido para la realización del taller: final de curso, con las evaluaciones ya terminadas y un grado de “informalidad” de las clases propio de esos días.
Se contó además con la colaboración y participación, a veces como uno más en juegos y actividades, de las responsables de los dos grupos, aunque no tanto como se esperaba. Si los profesores no se implican, si no participan, la actividad se verá como una más de sus actividades extraescolares, cada vez más “estandáres” (organizadas y llevadas a la práctica por empresas ajenas al colegio) y presentes en los colegios
Presentación del grupo de alumnos.
Los estudiantes de origen extranjero:
- número: 10
- edades comprendidas entre los 13 y los 15.
- patrimonio lingüístico: portugués (2), chino (2), rumano (4), búlgaro (1), argelino (1). Además conocimiento de otras lenguas, especialmente francés e inglés, como resultado de la trayectoria escolar en los países de origen.
- comportamiento lingüístico (el uso que hacen de las lengua): en el centro, en el Aula de Enlace, domina el "sólo en español" impulsado por el profesor, aunque se observó cómo la lengua propia era utilizada de entre ellos para reforzar/explicar en conversaciones, incluso en ocasiones estudiantes con lenguas distintas recurrían a otras lenguas conocidas para ayudar. Fuera del aula de enlace la lengua propia se utiliza para marcar la diferencia con "los otros" o como un "refugio" (hablamos en nuestra lengua y así nadie puede entender lo que decimos). En casa, uso de la lengua propia. No se ha observado ningún síntoma de pérdida de la lengua propia, fenómeno que suele señalarse frecuentemente entre el alumnado de origen extranjero.
Resto del alumnado:
- número: aproximadamente 20
- edad: 12 años.
- patrimonio lingüístico: mayoritariamente hispanohablantes, con una presencia importante de estudiantes de origen hispanoamericano.
Como casos "curiosos", en la realización del taller se puso de manifiesto la diversidad oculta bajo esta aparente homogeneidad: había un alumno bilingüe hispano-alemán y otros con conocimientos de la lengua familiar (valenciano, cebuano y guaraní respectivamente).
Papel del profesorado presente:
Papel del responsable del taller: múltiple trabajo: por un lado proponer, guiar, participar y animar las actividades y por otro observar. A medio camino entre la “observación participante”, técnica compleja de recogida de datos en la etnografía, que consiste en un tipo de observación que se realiza desde un punto intermedio entre la perspectiva interna y la externa. requiere que el investigador participe en el máximo de actividades y acontecimientos posibles de la comunidad que estudia. Exige flexibilidad para aprender a mirar y a oír, para adaptarse al papel de extraño (manteniendo cierta distancia) y al mismo tiempo lograr cierta proximidad (acercándose a las motivaciones y a las razones de los observados); y la “participación completa”, donde el observador asume un papel activo en el desarrollo de la actividad y en la vida de la comunidad, manteniendo su doble papel de investigador y participante.


Desarrollo del taller.
Sin pretenderlo conscientemente, el taller resulta una especie de experiencia mayéutica. En el método socrático se avanzaba haciendo preguntas al alumno y dialogando con él para que llegase por sí mismo a las conclusiones. Es un método inductivo cuya idea de base es que el maestro no inculca al alumno el conocimiento, pues rechaza que su mente sea un receptáculo o cajón vacío en el que se puedan introducir las distintas “verdades”; para Sócrates, era el discípulo quien extrae de sí mismo el conocimiento.
Es decir, el guía del taller tiene que lanzar preguntas que primero provoquen respuestas espontáneas y que en el debate posterior vayan modificándose. Veamos un ejemplo, de una de las primeras actividades del taller:
(prof) ¿Cuántas lenguas se hablan en España?
(alumno 1) Una.
(prof) ¿Una sólo?
(alumno 2) No, se hablan más, también el catalán,
(alumno 3) y... el gallego y el vasco...
(prof): ¿Ninguna más?
(alumno 2): No
(prof): ¿Cuántas lenguas se hablan en el colegio?
(alumno 3): Una, el español.
(prof): ¿Sólo el español? ¿No hay aquí compañeros que vienen de otros países?
(alumno 2): Ah, claro, también sus lenguas
(prof): Entonces, ¿cuántas lenguas pensáis que se hablan en España?
De esta manera se busca fomentar la reflexión y la participación de los alumnos, que pueden llegar a conclusiones por ellos mismos y descubren lo que ya saben pero nunca se habían parado a pensar.
Sócrates solía facilitar la dialéctica mayéutica apelando a "chistes" que demostraban el absurdo de ciertas ideas preconcebidas y tomadas como certezas del "sentido común". En el taller también jugamos con la ironía socrática y buscamos explotar la parte lúdica y despertar la risa o la sonrisa de los alumnos:
En otra de las actividades (actividad 11) se pide a un voluntario que se enfrente a un texto en una lengua desconocida y vea qué es capaz de entender. Uno de los textos en cuestión es una carta, una felicitación de navidad, en ruso.
(prof): Bueno, este es el texto, está en ruso. ¿tú sabes ruso?
(alumno): No.
(prof):¿Seguro? ¿No me engañas? [RISAS GENERALES]
(alumno): Seguro.
(prof): Vale, toma el texto. ¿qué crees que es?
(alumno): No sé.
(prof): ¿ No sabes? Míralo bien.
(alumno): Pues, no sé... ¿una carta?
(prof):¿ Una carta? ¿Por qué crees que es una carta?
(alumno): Pues.. por la fecha y la firma.
(prof): Pero si me has dicho que no sabes ruso... [MÁS RISAS]
(alumno): Ya pero la fecha son números y la firma... pues una firma...
(prof): Vale. ¿Una carta de qué?
(alumno): No sé.
(prof): Concéntrate en la carta y piensa un poco...
(alumno): Pues... es una carta de navidad.
(prof): Tú me estás engañando, sí que sabes ruso... [CARCAJADAS]
(alumno): Que no profe, que va
(prof): Entonces ¿cómo lo sabes?
El alumno parte de lo que cree saber (más bien de lo que cree no saber) y a través del diálogo se le ayuda a descubrir lo conocido en lo desconocido, lo que no sabe que puede hacer, pero en efecto hace. Y además no siente presión, no está en un examen ni ante un tribunal, es un juego, pero un juego provechoso y sorprendente.


[[#_ftnref1|[1]]] El aula de enlace del centro sólo es de secundaria.



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