Generales, sobre el desarrollo de la sesión:

Primer error de cálculo: el tiempo.
Siempre tengo miedo de que las actividades se queden cortas y al final no me da tiempo a terminar lo que había planeado. Mea culpa.

Segunda estocada: el número de participantes. 30 niños y yo. Sus profesores respectivos han estado presentes de manera intermitente (tenían otras clases y mucho agobio final de curso) y han participado a ratos. Tal vez su presencia y una mayor implicación habrían intervenido a mi favor, es decir, habriamos compartido responsabilidades (mantener el orden y la atención, agilizar los trabajos en grupo...)

Tercero: dinámicas de trabajo. Los chavales, en contra de lo que pensaba, no conocen o no tienen práctica de trabajo en grupo (tomar decisiones por consenso y no por que lo diga el profesor, repartir tareas...)