Antes de proseguir es necesario que nos detengamos un instante para considerar las diferencias entre el multilingüismo y el plurilingüismo:
El multilingüismo es la coexistencia de distintas lenguas en una sociedad, institución o contexto dado.
El plurilingüismo, sin embargo, es el desarrollo de un repertorio lingüístico no compartimentado de todas las lenguas que se manejan en un contexto.
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El MCERL habla así sobre el enfoque plurilingüe: “El individuo no guarda las diferentes lenguas que conoce en compartimentos mentales completamente separados sino que desarrolla una competencia comunicativa en la que contribuyen todos sus conocimientos lingüísticos”.

Los saberes de las distintas lenguas interactúan entre sí con un objetivo común: el desarrollo de la actividad comunicativa. En cada situación de comunicación concreta se recurre a los conocimientos y estrategias más apropiadas.

El aprendizaje de una lengua (segunda o sucesivas) no se contempla como el logro del dominio de un nuevo sistema tomando como modelo de referencia el “hablante nativo ideal” sino como la expansión de la competencia lingüística en la medida necesaria para satisfacer necesidades de comunicación[[#_ftn1|[1]]].

Todo individuo posee una competencia que le permite reutilizar sus conocimientos lingüísticos en cada nueva situación de aprendizaje lingüístico. En este sentido el aprendizaje lingüístico es uno y se desarrolla a lo largo de toda la vida del individuo.

Así, la competencia plurilingüe y pluricultural se define en el MCERL como “... desequilibrada, variable, compuesta, compleja y disociada por destrezas, no yuxtapuestas... (p.167), “... esa competencia permite combinaciones y alternancias”... (p. 132) “a la que contribuyen todos los conocimientos y experiencias [culturales] y lingüísticas [que se posean] y en la que las lenguas se relacionan entre sí e interactúan”, a las que poder recurrir con flexibilidad en las interacciones comunicativas.

En la construcción de esta competencia lingüística plural son interesantes los llamados “approches plurielles”, o enfoques plurales.
Se denomina “approches plurielles” a enfoques didácticos que ponen en práctica actividades de enseñanza/aprendizaje que implican a varias lenguas o variedades lingüísticas y culturales a la vez.

Se oponen a los enfoques que podríamos denominar "singulares", que se desarrollaron a partir de los métodos estructurales y más tarde comunicativos, en los que se renunciaba a la traducción o al recurso a la lengua primera y en los que el objeto de atención es sólo una lengua o cultura particular, de manera aislada.

Según Candelier (2007), estos enfoques plurales se materializan en cuatro propuestas:
- El enfoque intercultural (del que hablaremos más adelante).
- La didáctica integrada (o currículum integrado[[#_ftn2|[2]]]) de las lenguas, que propone la posibilidad de adquirir al mismo tiempo tanto los contenidos curriculares como la lengua (de la que no vamos a ocuparnos aquí, pero que está marcando las últimas actuaciones en materia de enseñanza de segundas lenguas y que supone ir más allá de la noción de lengua-asignatura que las lenguas extranjeras tienen en nuestro sistema educativo).
- La intercomprensión.
- "L’éveil aux langues", o el despertar a las lenguas.
Vamos a detenernos aquí en estas dos últimas propuestas.


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